Empresa consciente es un término que forma parte de una nueva mentalidad empresarial fundamentada en gestionar sobre las bases de un propósito humano y valores.

En esta ocasión entrevistamos a Argelia García, fundadora y directora de External Financial Management. Nos llamó la atención su enfoque consciente (desde la sencillez y el pragmatismo) para crear una empresa con propósito en la que las personas, de verdad, son el centro.

Argelia estudió Derecho en la Universidad de Barcelona y se formó en temas financieros y de negocio. Durante algunos años,  trabajó en auditoría externa e interna, donde reconoce que aprendió muchísimo. Trabajó en una multinacional financiera durante 16 años donde se enfrentó a situaciones complicadas como tener que despedir a la mitad de la plantilla que dependía de ella o hacerse cargo de un departamento en el que su predecesor no tenía ni un solo documento.

Argelia, ¿qué es importante para ti a la hora de abordar situaciones complicadas?

Siempre me he apoyado en las personas y en su capacidad de colaborar. Eso ha sido una constante y me ha hecho sentir bien. Para mí es muy importante que las personas y los equipos funcionen de forma positiva porque cada uno de nosotros somos imperfectos. Siempre me llama la atención ese afán de perfección que tiene la gente. Las personas no somos perfectas y tenemos que vivir con esa imperfección y saber que somos así pero los equipos, si colaboran bien, pueden llegar a ser muy buenos.

Por otro lado, si miro mi vida en perspectiva, me doy cuenta que la enfermedad siempre me ha acompañado y me ha hecho más consciente. A nivel personal,  hace años me diagnosticaron un cáncer de mama. Aquella experiencia fue como un Máster en mi vida personal. La enfermedad, cuando llega a tu vida de una manera tan disruptiva, o te hunde o te hace más consciente. A los 15 años tuve un accidente grave y me dije “¡Hey, Argelia, que no eres inmortal!”. Me recuperé y todo fue bien, pero aquella experiencia temprana me enseñó que las cosas tienen un valor y que hay que ser responsable y consciente de los efectos de nuestros actos y la repercusión que tienen en nuestra vida y en la de los demás. Quizás fue en ese momento cuando nació en mí esa necesidad de ser consciente.

¿Qué tienes en cuenta a la hora de seleccionar a las personas?

Miro una actitud y unos valores. Las ganas de hacer las cosas para mí es fundamental. Una de las personas pilares de mi equipo solicitó un puesto de trabajo para el que no cumplía casi ningún requisito, pero tenía una mirada especial. “A esta chica la tengo que ver”, me dije. Lleva ya 5 años con nosotros y es uno de los pilares del equipo: te dice las cosas como son, pone las horas que haga falta, si te tiene que decir “oye esto no va o aquí te estás equivocando”, te lo dice. Y esa es la gente que me gusta. La gente que hace las cosas con alma, con ganas, con actitud, que procura que todos funcionemos como una orquesta…


Argelia García, empresaria consciente

¿Qué es lo más importante para ti a la hora de crear un equipo?

Las inquietudes de todos son importantes. Me gusta que lo que la gente diga de otros es “le ha pasado esto, está preocupada por este tema, a ver si puedes hablar con ella”. Esos son los “chismes” que vamos a tratar nosotros en la empresa, no otros.

Para mí es muy importante que el equipo se pueda equivocar, que pueda reconocer sus errores porque no tiene miedo. Eso lo aprendí hace años. Vi equipos muy presionados que mienten porque tienen miedo, equipos que no te dicen la verdad…

Recuerdo una anécdota en la multinacional en la que trabajaba. Yo compartía una assistant con un Director de División muy importante. Se envió una carta que yo había hecho y salió con un error, cuando me di cuenta le dije que la carta tenía una falta.  Ella respondió que era lo que yo le había pasado. Le dije que si veía algún error lo corrigiera, que ella era parte del equipo y confiaba en ella. Yo tenía el planteamiento pero podía cometer errores porque no soy perfecta. En ese momento, sorprendida me preguntó si podía decirme que en algo me había equivocado, que si no me enfadaría… pues el otro Director no le dejaba corregir nada.   Para mí no existe la gente perfecta. Los humanos cometemos errores.

 ¿Qué es para ti una empresa consciente y qué tipo de acciones son importantes para ir ganando en consciencia?

Conozco a la gente de Capitalismo Consciente, tienen unas teorías muy desarrolladas sobre Empresa Consciente. Para mí, ser una empresaria consciente es pensar las consecuencias de lo que hago y en las necesidades de la gente que me rodea y procurar por algo más que el simple hecho de cumplir con un trabajo.

Pasamos muchas horas trabajando, es una carrera profesional donde cada uno disfruta de manera diferente: unos disfrutan saliendo a ver clientes, otros estando en la oficina haciendo algo más discreto. Cada uno aporta un valor pero lo importante es ir a trabajar contento, que la gente tenga ganas de hacer las cosas, que las personas se queden hasta tarde si es necesario porque tienen que acabar un trabajo y ni siquiera te lo digan… De igual modo, si tienen que atender algún asunto familiar, que puedan hacerlo. Estamos entre profesionales y lo que cuenta es que el trabajo esté realizado y no el presentismo absurdo.

¿De qué te sientes más satisfecha a nivel personal y profesional?

A mí me gusta mucho que mi equipo esté feliz, que me cuenten las cosas (las que me gustan y las que no) y que tengan esa confianza para llevarme la contraria. ¡Ah, y verlos reír!

Como empresaria a veces siento que no llego a todo pero hace tiempo me di cuenta que tenía que dedicar un tiempo a mi equipo. Observé que si dedicaba tiempo a hablar con cada uno de ellos, ver qué necesitaban, que les preocupaba, primero, yo iba a aprender mucho y, luego, ellos iban a estar más tranquilos para atender muy bien a los clientes. Y procuro hacerlo. Intento que participen; procuro contarles dónde estamos, qué estamos haciendo. Me encanta ver cómo lo interiorizan y como transmiten la esencia de la empresa a través de su trabajo. Es una sensación maravillosa ver el desarrollo de la gente que te rodea.

Normalmente, en la empresa están callados, haciendo su trabajo que al ser temas financieros requieren concentración, pero cuando se reúnen y comparten es muy gratificante escucharles reír. Me encanta estar en el despacho y escucharles reír.

Me llama la atención escucharte decir que no eres perfecta, que nadie es perfecto… Sobre todo las mujeres que tenemos cierta presión (social y auto-impuesta) para estar siempre perfectas. Tú transmites un mensaje diferente.

Mi madre siempre decía que la perfección repugna. Yo me di cuenta que a la gente le gustas cuando no eres perfecta. Si haces las cosas muy perfectas y todo es maravilloso, si tu pelo está perfecto, tu maquillaje es impecable… Das un poco como de rabia, como que no eres real. Si te encuentras en un grupo de gente desconocida y pides ayuda, lo normal es que todo el mundo se ofrezca a ayudarte. En un país como el nuestro, si quieres conocer a gente solo tienes que ir al AVE e intentar subir la maleta. Sonríe y ya verás que, como mínimo, te ayudan 3 personas. A las personas nos gusta ayudar, que cuenten con nosotros y la gente perfecta repugna. Piensas: tan perfecta, tan perfecta, no serás…

Es falso, es un poco de postureo, poco auténtico…

¡Claro! Todos tenemos que intentar un camino de crecimiento personal. Para crear una empresa con consciencia tiene que haber un crecimiento personal: elevarte un poco más allá de las necesidades físicas inmediatas y tener en cuenta otros temas más de colaboración, de ayuda a los demás, de ofrecer valor a la sociedad, desde la aceptación de nuestra imperfección y la aceptación de la imperfección de los demás.

A veces veo gente indignada porque ha habido un error. Cuando esto nos ocurre, le digo al cliente: “Disculpa. Nos hemos equivocado pero somos humanos y es así”. Lo importante es qué hacemos ante el error. Nosotros analizamos el porqué y ponemos remedio”. Les digo a mis clientes “Ha pasado por este motivo, he tomado esta acción para solucionarlo, he creado un procedimiento, he hablado con esta persona, te van a llamar”, etc. Evidentemente, al error hay que darle la importancia que tiene pero tienes que aceptar que el humano yerra. Nos guste o no es una verdad como que nos vamos a morir un día.

¿Cuál es tu mayor imperfección?

Encontrar la mayor es complicado. Te puedo decir alguna. Quizás quiero hacer muchas cosas a la vez. Siempre estoy aprendiendo: a escuchar, a no juzgar… Esto es algo que es un aprendizaje continuo porque se te va la olla rápido, en cuanto te descuidas estás prejuzgando. Cuesta mucho entender a personas que han tenido oportunidades diferentes a las tuyas… A veces, tengo poca paciencia.

Pero se nota que lo trabajas…

Disfruto mucho aprendiendo. Si me preguntas qué es lo que más me gusta en la vida, te diría que es aprender.

¿Cómo aprendes?

Siendo consciente. El secreto del aprendizaje está en el autoconocimiento, en la autoexploración. El decir, si hago esto, pasa aquello. Esto me resulta interesante y voy a aprenderlo con esta persona o con aquella otra. Recuerdo un día que escuchaba a Carlota Pi de HolaLuz.com. Es una mujer impresionante que está revolucionando el sector energético en España. La tenía muy cerca en una cena y le dije, “Carlota lo que dices me parece una maravilla pero lo que me alucina de verdad es cómo comunicas, ¿cómo lo has conseguido?” Ella me dijo: “Con muchas horas de esfuerzo y práctica”. Además, se ha formado con un coach de comunicación, se ha preparado, se entrena. Y luego se ven los resultados.

Ese el secreto: trabajarnos mucho porque al final, eso nos produce una gran satisfacción, ir mejorando y cuando cometes un error, no fustigarte sino aprender del error. He estado aprendiendo comunicación con una coach de Esade y me decía, “acabo de dar una charla y he cometido un error de principiante”. Y esto me lo decía ella que es una crack de la comunicación.

Todos nos equivocamos, el tema es aprender y progresar. ¡Es una aventura! Yo creo que la consciencia viene cuando se vive de forma plena, no sé si existe la felicidad o no, es algo para mí muy místico. Lo que sí conozco es esa consciencia de vivir el presente.

¿Qué cosas concretas haces para cada día ser más consciente? ¿Cómo te cuidas?

Intento dormir 8 horas. A raíz de mi accidente a los 15 años, tuve problemas de espalda. La neuróloga me decía que hay que limpiar el cerebro y que el cerebro se limpia durmiendo. En nuestro país, con estos horarios que tenemos, es muy difícil. Tienes que dejar la tv y hacer otras cosas por la noche para intentar dormir. También hago yoga e intento vivir el presente, vivir el momento. Respirar bien e intentar mantenerme en calma porque la calma es el estado natural de las personas. Aunque tenga muchas cosas que hacer, si estoy ahora contigo, estoy concentrada en lo que estamos hablando. Es importante hacer cada cosa de forma plena en ese momento.

También considero fundamental vivir plenamente tanto los momentos buenos como los malos, que van a venir seguro porque la adversidad forma parte de nuestra vida… Y también hay que saber vivir la adversidad, entender el dolor, vivirlo, no reprimirte y compartirlo con la gente.

De la enfermedad aprendí a eliminar a las personas tóxicas. Mi oncólogo, gran maestro, me decía que a toda la gente tóxica me la quitara de encima y que les dijera que era por prescripción médica. Empecé a hacerlo y ahora soy mucho más feliz. Cuando veo a esas personas envidiosas, negativas, que solo critican, me voy, no puedo estar con ellas.

Son unos consejos muy sencillos que todos podemos hacer.

Así es. Pasear, caminar, ir al bosque… Cuando he tenido momentos de mucha adversidad, ir al bosque y caminar me ha ayudado mucho. Recuerdo un día que estaba en casa de un cliente y me comunicaron que tenía una enfermedad grave. Yo tenía la presentación de mi libro en apenas una hora. Sentía que no tenía fuerzas para ir… Entonces me fui al bosque a caminar y allí encontré la energía.

Simplemente ir al bosque o una zona de naturaleza, no te digo ni a correr ni nada, solo caminar por el bosque, ver el color verde, respirar bien. Te encuentras contigo mismo y eres capaz de dar. Si no cargas las pilas, no te puedes dar. Hay que cuidarse a uno mismo, nutrirse, ir a conferencias, leer libros, ver películas, lo que tú vayas viendo… Y cargarte de energía, intentar estar en calma, tener una buena salud, porque si no es imposible. No puedes estar escuchando a tu equipo pacientemente con sus problemas si te encuentras mal, te duele la espalda, te duele la tripa o estás preocupada por otras cosas en ese momento.

¿Qué valores son para ti importantes en tu empresa, en tu vida?

Creo que la honestidad es muy importante. Al final, si uno es honesto, si uno no miente, si uno procura decir las cosas con respeto todo funciona bien. El respeto a los demás y el considerar al otro son clave. Se lo digo siempre a mis hijos: tu eres especial y único, al igual que los otros, que son tan especiales como tú. Uno tiene que trabajar para encontrar la mejor versión de uno mismo. No puedes aspirar a ser alta rubia y con ojos azules si eres morena y bajita. Estarías de psiquiatra.

Ese estar comparándonos constantemente con otras personas, no nos lleva a ningún sitio, salvo a sufrir

Sí, se ve mucho en las redes sociales. A mí me gustan las redes sociales. Me encanta compartir cosas, sin embargo, mostrar cosas maravillosas que tu tienes me parece feo porque ¿y la gente que no lo tiene? Me parece algo desconsiderado. Para mí, conseguir  una armonía quiere decir respetar a los demás y sus circunstancias. No estar todo el rato con lo que tengo. Eso es muy aburrido. La gente que me habla de lo que tiene, me produce sueño.

Cuéntame un poco sobre tu empresa. ¿Qué hacéis en External Financial Management?

Nos dedicamos a la Dirección Financiera externa. Lo que hacemos es ayudar a las empresas a tomar decisiones para llevar sus negocios adelante. Yo venía de una organización muy politizada con una gran estructura a nivel mundial, donde era muy difícil conocer a la propiedad. Una de las cosas que descubrí cuando empezamos a trabajar en mi empresa, es que ahora, en cambio, trabajo con propietarios, conozco a sus familias, sus circunstancias, sus nietos, sus hijos. Es muy bonito ver como ayudas a la gente a conseguir sus proyectos, como comparte su experiencia vital, como les puedes ayudar y comunicarte con ellos y eso es lo que nos apasiona.

Hemos intentado rodearnos de clientes que son gente honesta que quieren hacer las cosas bien, que quieren tratar bien a su gente, que tienen una filosofía parecida, y claro, eso nos hace disfrutar mucho. Es muy divertido y agradable vibrar con lo que haces, que tenga sentido, que se lo puedas explicar a tus hijos y a tu suegra. Y ¿qué haces? Ayudamos a las empresas a crecer porque les damos información para que tomen decisiones y puedan decidir de la mejor manera. Y disfrutamos haciéndolo.

Un placer, Argelia, muchas gracias por tu tiempo y dedicación en esta entrevista. Muchas gracias por procurar crear día a día una empresa de éxito: más consciente y humana, con un propósito que os impulsa. Y mucha suerte con tu libro “Tres preguntas para una gestión económica inteligente”.

 Agradecimientos especiales a Noelia Hurtado, Directora de Top Ten Franquicias, por facilitar esta entrevista.