Empresa consciente es un término que forma parte de una nueva mentalidad empresarial fundamentada en gestionar sobre las bases de un propósito humano y valores.

Nuestro nivel de consciencia determina el tipo de decisiones que tomamos. A mayor grado de consciencia mejor relación con nosotros mismos, con las personas y el mundo que nos rodea. Esto implica más paz interior y plenitud. Todos estamos en constante crecimiento… ¿Por qué es importante construir empresas más conscientes?

En esta ocasión, entrevistamos a Ignacio Gil, empresario español que ha trabajado durante 20 años en EEUU y Reino Unido donde fundó varias empresas de éxito en los sectores de finanzas, hostelería, alimentación y consultoría.

Ignacio comenzó su carrera profesional como asesor financiero de familias empresariales. Esto le permitió desarrollar una visión integral del mundo de los negocios, la empresa y el ser humano como eje central.

En la actualidad, profundiza en el nuevo paradigma de la vida y los negocios, asesorando a diferentes empresas y personas como consultor y como coach ejecutivo y de vida. Su visión es aportar una mayor consciencia en el ámbito empresarial, ayudando a sus líderes a crear culturas de negocio más saludables y reduciendo los niveles de estrés que los modelos actuales generan por el tipo de creencias en los que están basados.

Este nuevo enfoque ya se trabaja en importantes escuelas de negocio y universidades tanto en Europa como en EEUU. Asimismo se está incorporando en los programas de formación de líderes en empresas del ámbito público y privado.

Ignacio, ¿qué es una empresa consciente? ¿Cómo se puede definir?

Una empresa consciente es aquella cuyo propósito principal no es egoísta, entendiendo como egoísmo la consecución de beneficios exclusivamente en favor de uno mismo (los accionistas y empleados de la empresa en este caso), sin importar los demás.

El propósito de una empresa consciente englobará una cadena de beneficios para otros agentes implicados en el ámbito donde dicha empresa ejerza su función. Y esos agentes incluyen clientes, proveedores, medio ambiente, sociedad, etc. El paradigma de los negocios que hemos recibido de finales del sigo XX se apoya en buena medida, en una idea principal: maximizar el valor de la empresa y sus beneficios. Esto conllevará, en muchos casos, empleados egoístas y ejecutivos maximizando compensaciones. El nuevo paradigma hacia el que, poco a poco, vamos dirigiéndonos se basa en una cultura cuya intención no es solo “obtener” sino “dar” al prójimo también… Algunos tienen un propósito de dar un poquito (menos seguramente de lo que reciben), otros en la misma proporción, y los menos, actúan pensando prioritariamente en servir y dar…

Una persona de nivel inferior de consciencia vive la vida con la intención de recibir exclusivamente (acumular). Una persona de nivel muy alto de consciencia vive con la intención de servir principalmente. Los que nos encontramos en medio de los dos extremos, tendremos que analizarnos continuamente bajo qué intención pienso y actúo en cada momento: ¿dar o recibir? Una empresa consciente requiere de líderes conscientes, que creen una cultura y dirección consciente. Como dice Ed Freeman, los negocios no son para ganar el mayor dinero posible, sino para crear el mayor valor a todas las partes involucradas.

¿Por qué es importante la consciencia en el mundo laboral? ¿Qué beneficios aporta?

Una empresa consciente es un acelerador muy importante, un gran motor del desarrollo de consciencia colectivo. Incrementará la media de consciencia de la comunidad donde interactúe y tenga una repercusión. Si mi lugar de trabajo es un entorno hostil, con mucha lucha y baja energía, es muy difícil que me permita realizarme y crecer como ser humano y ser espiritual.

Los seres humanos desarrollamos durante nuestra vida de forma constante una actividad principal: relacionarnos con otros seres humanos (a quienes llamamos familia, amigos, colegas, etc), pero siempre estamos en contacto con otros seres humanos. Y, normalmente, con quienes más tiempo empleamos es con los compañeros de trabajo, luego con la familia y, cuando nos queda tiempo, con los amigos. Si nuestro entorno laboral tiene una energía alta, yo me voy a contagiar de la misma, estaré más feliz, más pleno y ello repercutirá muy beneficiosamente en las relaciones con la familia, amigos, etc.

¿Qué se puede hacer para elevar la consciencia en la empresa? ¿Qué tipo de acciones podrían incluirse como “Manual de buenas prácticas”?

Es muy difícil elevar la consciencia de abajo a arriba en la empresa. Toma mucho tiempo y esfuerzo, pero si los dueños o ejecutivos son conscientes, la empresa provocará la elevación de forma veloz. Las empresas son personas y la consciencia de la empresa dependerá de la consciencia de sus integrantes…

Algunas prácticas incluyen: la solidaridad entre los miembros; el empoderamiento de las personas para poder delegar; reconocer los errores como oportunidades de aprendizaje; preocuparse por la felicidad de los agentes y no solo de conseguir objetivos; hacer que los empleados aporten ideas, innoven; remarcar mucho los valores de la empresa, adherirse a ellos. Deben ser valores reales, no una simple lista de prácticas éticas que luego no se cumplen ni recordamos.

Una cultura consciente implica lealtad, compromiso, respeto, entusiasmo. Debe basarse en el amor, no en el miedo. Comenzaría con un ejercicio muy sencillo: elaborar el propósito último de la empresa y qué valor aporta a la sociedad.

¿Existen empresas en las que se esté tomando acción en este sentido? ¿Existen referentes?

Sí, las hay… Y lo positivo de ello es que sus resultados son sobresalientes. Sin querer, tendemos a pensar que la empresa consciente conlleva una disminución de rentabilidad. No tiene porqué ser así, más bien lo contrario. Una persona de elevada consciencia tendrá una vida más plena, más satisfactoria, con más alegrías que malos momentos. La empresa consciente es exactamente igual.

Raj Sisodia comenta en su último estudio que compañías conscientes están batiendo al índice S&P500 de 14 a 1 en un periodo de 15 años. Empresas mencionadas como referentes conscientes son: Wholefoods, Patagonia, The Container Store, Medtronic, Southwest Airlines, Buurtzorg.

¿Conoces alguna empresa en la que se esté seleccionando a los líderes en función de su nivel de consciencia?

Indirectamente, de manera continua, todos nosotros seleccionamos con quienes nos juntamos en función de nuestro nivel de consciencia. En el ámbito empresarial, líderes conscientes se rodean de personas conscientes. Si los mandos ejecutores no son conscientes, será muy difícil priorizar consciencia frente a otros requisitos exigidos a un puesto de trabajo innatos al paradigma tradicional de negocios. Lo positivo es que la velocidad con la que se están produciendo los cambios es exponencial. Todos nos encontramos en continuo crecimiento de consciencia. Y nuestro propio ego hará que, si damos por cierto que prácticas conscientes demuestran mejores ratios para la empresa, habrá líderes que, aun no siendo muy conscientes, opten por su implementación. Las escuelas de negocio cambiarán sus modelos de enseñanza ejecutiva, los departamentos de “Recursos Humanos”, cambiarán no solo la forma de contratar, sino incluso su propia denominación.

Estas son algunas preguntas concretas de empresari@s interesados en construir sus empresas de una manera más consciente (*).

¿Cómo se puede implementar un cambio de cultura empresarial hacia una empresa más consciente?

La forma más rápida es convirtiéndonos nosotros en seres más conscientes. Cuando esto no se da, la segunda alternativa es rodearte de profesionales conscientes. Por último, siempre se recomienda entrar en contacto, al menos, con la información. Saber qué está sucediendo… Y con el tiempo, ir adoptando prudentemente cambios si nosotros mismos vamos asimilando la información y su comprensión. Esto último sucederá, cuando nuestro nivel de consciencia haya subido y permita el alojamiento de la nueva información. Si carecemos de una visión consciente natural, aprovechemos al menos lo que otras empresas ya están haciendo y cuyos resultados objetivos permiten asegurar que “funcionan”. Todos nos encontramos en continuo proceso de aprendizaje.

¿Cómo materializar una forma de “ser” conscientes en la empresa sin poner en riesgo los kpi’s?

La propia pregunta induce una dirección de respuesta. ¿Qué entendemos por KPI´s? Seguramente los KPI de una organización mafiosa serán diferentes a los de la Cruz Roja (por poner dos ejemplos extremos…) ¿Qué significa poner en riesgo los KPI’s? Empresas conscientes llevan operando más de dos décadas con resultados muy destacados. No es un experimento. Es el inicio del cambio. Es la constatación, una vez más en la vida, de la relación causa y efecto en función de la consciencia.

¿Cómo seleccionar a personas afines a esta cultura empresarial?

Si contamos con un líder consciente, la selección se irá haciendo de forma natural. Empresas conscientes requerirán forzosamente equipos conscientes. Es imposible de otra manera. ¡Y viceversa! Una persona interesada en destacar, en acumular, en tener poder y dinero a cualquier precio, será el primero en no querer subir al tren de una empresa consciente, le resultará una pérdida de tiempo, algo no realista, una quimera.

¿Cómo gestionar a las personas no afines? ¿Desvinculamos?

Si mi nivel de consciencia no es lo suficientemente alto para dar más que para recibir, por ejemplo, seré el primero y de forma voluntaria que no quiera formar parte de ese grupo. Si yo soy muy competitivo y antepongo mi interés ante todo pero mi equipo no actúa así, querré cambiar de equipo, no hará falta que me echen, querré ganar a toda costa. Si mi prioridad es maximizar mi bonus salarial, no querré posiblemente formar parte de una empresa que, además del dinero, tiene otras prioridades.Por ejemplo, una empresa productora de vino que quizás ha generado un menor beneficio por reinvertir parte de sus ingresos en reforestar árboles que compensen la tala que su negocio ha provocado para la obtención de los corchos. No era su obligación ni su negocio, pero sí su consciencia.

No obstante, una empresa consciente, un líder consciente, debe siempre “respetar” y ofrecer toda la ayuda posible para la persona que no comprenda una determinada forma de trabajo o no disponga de una cierta información. Todos tenemos un lugar en cada momento donde mejor podemos desarrollar nuestra “función” durante nuestro crecimiento. A veces no encajamos por defecto o por exceso, y nuestro objetivo será buscar el equilibrio. La cultura consciente requiere transparencia, igualitarismo, confianza y algo muy importante: estar dispuestos al cambio, estar dispuestos a aprender.

(*) Agradecimiento a Noelia Hurtado por su colaboración facilitando algunas preguntas de interés concreto sobre este tema.